Observatorio de Sostenibilidad Medioambiental de Mallorca
60.000 € destinados
27 agosto 2026
El 12 de agosto de 2026 comenzó a aplicarse con carácter general el nuevo Reglamento europeo sobre envases y residuos de envases, una normativa que establece nuevas medidas para reducir la generación de residuos, limitar los envases innecesarios, fomentar la reutilización y mejorar la reciclabilidad. El Reglamento (UE) 2025/40, conocido como PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation), entró en vigor el 11 de febrero de 2025 y establece un marco común para abordar el impacto de los envases a lo largo de todo su ciclo de vida. Mallorca Preservation, a través de su iniciativa Plastic Free Mallorca, trabaja en la isla para reducir el impacto de los plásticos y promover alternativas más sostenibles, una labor especialmente relevante ante el nuevo marco europeo.
La nueva regulación parte de una realidad que también resulta especialmente relevante en territorios insulares como Mallorca: los envases representan una parte importante de los residuos que generamos y su gestión supone un consumo de recursos y una presión añadida sobre los sistemas de recogida y tratamiento. Según la Comisión Europea, los envases representan alrededor del 40% del plástico utilizado en la Unión Europea y aproximadamente la mitad de los residuos que llegan al medio marino están relacionados con envases.
Una de las principales novedades del Reglamento es que establece medidas destinadas a prevenir la generación de residuos antes de que estos se produzcan. Para ello, limita los envases innecesarios, reduce el espacio vacío en determinados embalajes y fomenta alternativas reutilizables y sistemas de recarga. También establece objetivos progresivos de reutilización para determinados formatos de envases y sectores.
Entre las medidas que tendrán una aplicación directa para los consumidores se encuentra la posibilidad de llevar sus propios recipientes para comprar comida para llevar sin que se pueda cobrar un precio adicional por ello, dentro de las condiciones establecidas por la normativa. El Reglamento también impulsa los sistemas de reutilización y recarga como alternativa a determinados envases de un solo uso.
La normativa establece además requisitos progresivos para aumentar la cantidad de material reciclado en los envases de plástico y reducir la dependencia de materias primas vírgenes. Al mismo tiempo, todos los envases deberán diseñarse para poder ser reciclados y, a partir de 2030, deberán cumplir los requisitos de reciclabilidad establecidos por la normativa.
También se busca facilitar la correcta separación de los residuos mediante una información más clara sobre los materiales que componen cada envase y sobre cómo deben gestionarse al final de su vida útil. En el caso de las compras por internet, la regulación contempla asimismo medidas para reducir el espacio vacío de los embalajes y evitar el uso innecesario de material.
A partir de 2030 se restringirán determinados formatos de envases de plástico de un solo uso, entre ellos algunos utilizados para servir porciones individuales de alimentos y condimentos en el sector de la hostelería. La normativa pretende favorecer que estos productos puedan ofrecerse mediante alternativas reutilizables o en formatos que reduzcan la generación de residuos.
La regulación también impulsa los sistemas de depósito y devolución para determinados envases de bebidas. Los Estados miembros deberán garantizar, entre otras medidas, una recogida separada de al menos el 90% de determinados envases de bebidas de plástico y metal de un solo uso para 2029, recurriendo a sistemas de depósito y devolución cuando sea necesario para alcanzar ese objetivo.
En una isla, la prevención y reducción de residuos adquieren una importancia especial. Generar menos residuos de envases significa reducir la presión sobre los sistemas de gestión y tratamiento de residuos y disminuir el consumo de recursos asociado a su producción, transporte y gestión.
Por eso, el cambio que plantea esta normativa no consiste únicamente en reciclar mejor, sino en actuar antes: reducir, reutilizar y, finalmente, reciclar. Esta jerarquía resulta especialmente relevante para avanzar hacia un modelo de consumo más circular y reducir la cantidad de residuos que llegan al sistema de gestión.
En Mallorca, además, ya se están desarrollando iniciativas que trabajan en esta dirección. A través de Plastic Free Mallorca, Mallorca Preservation impulsa acciones destinadas a reducir el impacto de los plásticos y promover alternativas más sostenibles en diferentes ámbitos de la isla, desde la agricultura y la educación ambiental hasta la sensibilización y la participación ciudadana.
La nueva normativa europea supone así un cambio de enfoque: no se trata únicamente de gestionar los residuos que generamos, sino de reducir su generación desde el origen y favorecer que los materiales puedan mantenerse dentro del ciclo productivo durante más tiempo.
El Reglamento (UE) 2025/40 puede consultarse íntegramente en el portal oficial de la Unión Europea.
Consultar el Reglamento (UE) 2025/40 en EUR-Lex
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